Noche de niebla en la estación de Luarca (Asturias).
La niebla, lejos de hacer que enfundemos nuestra cámara, puede provocar situaciones de lo más atractivas. Sobre todo para lograr capar el ambiente de un lugar. La profundidad de campo desaparece, pero los contrastes se acentúan y crean escenas muy sugerentes. En esta ocasión, jugando con los reflejos de las ventanas y la iluminación de una farola, la escena del tren del Transcantábrico mientras descansa en una estación nos invita a participar del momento.